El mando del coche en la lavadora: una historia más común de lo que parece
Hoy te traemos uno de esos.
En Medianz gestionamos siniestros de todo tipo, pero hay situaciones cotidianas que se repiten más de lo que imaginas… y que empiezan siempre igual: con un pequeño despiste.
Tengo un problema
Todo empezó con una idea… demasiado limpia
En Medianz nos llegó un caso tan cotidiano como inesperado.
Una asegurada hizo la colada sin revisar los bolsillos. Nada fuera de lo normal… hasta que, al sacar la ropa, apareció algo que no debía estar ahí:
El mando del coche.
Había pasado por todo el ciclo: agua, detergente y centrifugado. La reacción fue la típica: secarlo, dejarlo en arroz durante 24 horas y cruzar los dedos.
Y, contra todo pronóstico el mando volvió a funcionar. Un final afortunado, pero poco habitual.
Porque la mayoría de las veces, estos despistes terminan en un mando inservible, con un coste que puede superar fácilmente los 200 € entre sustitución y reprogramación.
¿Lo cubre mi seguro?
¿Qué me cubre el seguro si no hubiese funcionado?
Aquí es donde está la diferencia. Dependiendo de la póliza, situaciones como esta pueden estar cubiertas dentro de:
- Coberturas de daños accidentales
- Garantías ampliadas sobre accesorios del vehículo
- Pérdida o deterioro de llaves y mandos
Pero no todos los seguros lo incluyen. Y, sobre todo, no todos lo explican con claridad.
En Medianz revisamos contigo lo que tienes contratado y, si hace falta, lo ajustamos para que estés cubierto también en estos “pequeños grandes imprevistos”.
Porque no todo lo importante son los grandes siniestros
A veces, lo que más molesta no es un gran problema… sino un despiste tonto que acaba costando dinero. Y ahí es donde tiene sentido estar bien asegurado.


